lunes, 21 de abril de 2014

Educación Emprendedora

Educar en emprendimiento
La Unión Europea recomienda a sus estados miembros que incorporen la iniciativa emprendedora en las etapas de la educación. Reportaje y coloquio con Carmen Pellicer, coordinadora del proyecto "cómo educar el talento emprendedor" de la Fundación Príncipe de Girona, Gregory Cajina, emprendedor y coach y Anwar Zibaoui, experto en economía y relaciones internacionales.

http://www.rtve.es/alacarta/videos/para-todos-la-2/para-todos-2-10-04-14/2500301/

Así es la Blue School, la única escuela-laboratorio de Nueva York

Este colegio, del célebre grupo creativo Blue Man, basa sus actividades en lo último de la neurociencia. Ken Robinson participó en el consejo asesor
Por LOLA GARCÍA-AJOFRÍN, publicado en ESCUELA, el 10 de abril de 2014.
Al llegar a la Blue School, en la calle Water de Manhattan, en Nueva York, con vistas al río y al puente de Brooklyn, uno podría pensar que se ha equivocado
y se ha colado en el estudio de algún autor vanguardista. Con dibujos en las paredes, amplios espacios para trabajar con las manos, telas, pinceles y pinturas por todas partes y con luz natural en cada rincón del edificio, diseñado como escuela por el arquitecto David Rockwell. Un grupo de niños, de unos cuatro años, que caminan en fila cantando una canción desvela la duda. Se trata del colegio creado por los tres componentes del popular grupo creativo Blue Man –Phil Stanton, Chris Wink y Matt Goldman–, actualmente en cartel, en Las Vegas y Broadway. “Cualquier adulto adoraría trabajar en un lugar como este”, puntualiza el cofundador Matt Goldman, que nos recibe en su oficina en Nueva York, con el pelo alborotado y un jersey azul con cuadros de colores del que sobresale un cordón negro y un colgante de plata. De la manera en que Goldman se refiere al “espacio” permite adivinar el resto de la filosofía de la escuela. Lo llama: “El tercer profesor”. “Aquí los niños se sienten respetados por el entorno” y “ese es un componente realmente importante para su empoderamiento que contribuye enormemente al proceso de aprendizaje”, matiza. Algo que tuvieron “muy en cuenta” cuando los miembros del grupo Blue Man, se propusieron, en 2006, “reinventar la educación para un mundo cambiante”, a través de esta escuela.
El modelo “azul”
Al principio, puede extrañar que un grupo de arte experimental que se ha recorrido el mundo con la cara y las manos pintadas de azul –de ahí lo de “blue”–, que hace música con tuberías en alguna de sus actuaciones, que llena teatros y recibe millones de visitas en Youtube, ponga en marcha un colegio de preescolar y Primaria –desde 2015 también impartirán ESO–, pero para sus creadores no es más que un proceso natural. “Es muy bonito cómo lo cuenta mi socio Phil Stanton, cuando dice que, de igual modo que empezamos el grupo Blue Man primero y después el colegio, podríamos haberlo hecho al revés. Las dos ideas estaban intrínsecamente relacionadas”, afirma Goldman.
“El grupo Blue Man nació en 1988, con una idea extravagante”, expone él, en la carta de presentación de la escuela: “Queríamos inspirar la creatividad tanto de nuestra audiencia como la nuestra propia. Dirigirnos a su inteligencia mientras alcanzábamos su inocencia infantil. Crear un tipo especial de organización, un lugar donde la gente continuamente aprendiera y creciera (…) Y queríamos pasárnoslo bien haciéndolo”.
“Así que, de muchas maneras tiene sentido que fuésemos del grupo Blue Man al Blue School”, puntualiza, “porque nuestro propósito era desmitificar el proceso de crear arte, la creatividad, la innovación y trabajar, al mismo tiempo, las ciencias neurológicas. Porque creíamos que a la pregunta de si la creatividad puede enseñarse, la respuesta es sí”. Y como todos tenían bebés o niños pequeños, buscaron alternativas diferentes a las que ofrecía Nueva York para su educación. “Queríamos algo que no se hubiera hecho”, explica Goldman.
Así fue como un grupo de outsiders contactócon las mejores mentes”. “Creemos que para innovar primero tienes que conocer las reglas y luego romperlas. Así que tuvimos a Sir Ken Robinson, a Daniel Siegal… en el consejo de asesores”, rememora. Con esa combinación nació la escuela, hace ocho años.
Neurolociencia y aprendizaje

En una de las aulas de 4º de Primaria, 15 niños junto a sus profesores dan saltos cuando suena la música. Hay dos docentes por clase y una ratio de entre 5:1 y 8:1. Una alumna escribe una operación en la pizarra: “8 x 2” y el resto continúa dando saltos. 16 saltos. Es el resultado. La clase es de Matemáticas. Una de las diferencias de este colegio con otros es su compromiso por vincular la enseñanza a los últimos adelantados de la neurociencia. Si se conocen los procesos de desarrollo: físico, cognitivo, emocional y lingüístico, ¿por qué enseñarles de manera lineal?, se preguntan. Así un elemento presente es la música: “No solo porque es divertida e instructiva sino porque apoya el desarrollo de un cerebro flexible y construye felicidad general”, explican en el programa.
Este centro está considerado el único “Lab-School” (escuela-laboratorio) de Nueva York, “un concepto incorporado en el trabajo de educación progresiva de los filósofos John Dewey y Francis Parker”, explican en su web, lo que en esta escuela supone que “lo académico se integre con las soluciones creativas a los problemas”, aclara durante la visita, Dawn Williams, directora de Admisión del centro. Además, todos los niños asisten dos veces a la semana al estudio de arte “y conectan aquí con lo que están haciendo en clase”. Y existen espacios comunes para practicar como: el Biolab, el Media Lab, el Construction Lab, la Sala de preguntas o la Sala fosforescente, una habitación con materiales que brillan al apagarse la luz.
Aprender con preguntas, no con respuestas
Otra de las claves del sistema “Azul” es que “se aprende con preguntas no con respuestas”, explica Dawn Williams. “El aprendizaje basado en la indagación se basa en la creencia de que los seres humanos aprenden sobre el mundo a través de preguntas y de experiencia”, puntualizan en la web. “Las escuelas a menudo diluyen la energía creativa de los niños al insistir en una repuesta común para el aprendizaje, una voz común dentro de la clase y estándares comunes”, afirman. Lo que explica la variedad de sus actividades extraescolares: desde la creación de cómics, chino mandarín, introducción al diseño de videojuegos, bailes modernos, artes creativas, diseño y confección de moda, ajedrez o baloncesto.
Padres, un vértice del triángulo
En otra de las clases, los niños, tumbados en la alfombra, rodean al primo mayor de uno de ellos, que cuenta su experiencia como músico. A su lado, hay platos con fruta cortada para el “snack time” (tentempié). En un pasillo, algunas madres charlan sobre sus hijos. Y en la recepción otras parejas toman café. “La mayoría de los colegios te abre la puerta, entra el niño, cierran la puerta y te dicen: nos vemos a las 3 de la tarde. Esto es tan extraño para nosotros. Somos padres intentando hacer una comunidad, así que nuestro enfoque es de puertas abiertas”, explica Goldman.
Cada lunes, por ejemplo, todos los alumnos, padres y profesores se reúnen en el auditorio y presentan al resto en lo que están trabajando y varias veces al mes participan un área de expertos,en el que comparten sus pasiones, ya sean arquitectos, chefs o ingenieros. Es lo que Goldman denomina los tres vértices del triángulo: “Alumnos, profesores y padres”.
Tampoco las evaluaciones son las tradicionales, se hace un seguimiento de los proyectos del alumno pero nada de notas numéricas: “Por supuesto que los niños tienen que tener práctica en hacer exámenes pero darle a los niños una puntuación, no, no creemos en esto”. “Lo que más deseo como padre para mi hijo es que tenga la máxima satisfacción personal en su vida. Así que al final, más que de notas, se trata de que aprendan a aprender, de hacerlo con alegría, de que sepan colaborar y adaptarse a cualquier circunstancia, especialmente si no sabemos cómo será el mundo, en 15 años, cuando se gradúen”, concluye.
El pasado 1 de abril, la OCDE reveló que el 28,5% de los estudiantes españoles es incapaz de resolver cuestiones cotidianas, según el informe ‘PISA 2012: Resolución creativa de problemas’. La pregunta inevitable, la Blue School es una escuela privada pero, ¿podría exportarse su modelo, basado precisamente en la resolución de problemas, a otros lugares? “Si los profesores se preocupan de la neurociencia, si saben en qué sección del cerebro se produce el lenguaje, ¿por qué no?”, responde Goldman, que explica que su propósito “es tomar el enfoque del Blue School y compartirlo de forma que pueda apoyar a los profesores en el entorno que tengan”.
http://gigantesdelaeducacion.com/asi-es-la-blue-school-la-unica-escuela-laboratorio-de-nueva-york/

domingo, 20 de abril de 2014

Diseñan una asignatura para fomentar la creatividad, el trabajo en equipo y el emprendimiento

21.01.14 - 17:04 - LAVERDAD.ES | MURCIA
La Consejería de Educación, Universidades y Empleo está trabajando en el diseño y puesta en marcha de una nueva asignatura de enriquecimiento curricular que fomentará la creatividad, el pensamiento crítico, el trabajo en equipo y el emprendimiento en las aulas. Así lo aseguró este martes el consejero Pedro Antonio Sánchez en su conferencia y posterior debate ante un centenar de representante de la comunidad educativa en el 'XVI Diálogo sobre educación', organizado por la Confederación de Padres de Alumnos (Cofapa), en el que también analizó la situación del sistema educativo no universitario en la Región y en España, y destacó las posibilidades que supone la puesta en marcha de la Ley Orgánica de Mejora de la Calidad Educativa.
«La Lomce nos permite desarrollar una asignatura en la que vamos a integrar aprendizajes que consolidan los contenidos de las asignaturas troncales de una forma práctica, reforzando e integrando la expresión oral, la reflexión lógica-matemática, la búsqueda y selección de información, el emprendimiento o el uso de las nuevas tecnologías», afirmó el consejero.
El objetivo de esta nueva materia será complementar de una forma práctica el talento y las capacidades de los alumnos, a la vez que se refuerza los conocimientos adquiridos en las asignaturas troncales, que tendrán un mayor peso en el currículo para que el alumno adquiera las competencias de comunicación lingüística, matemáticas, ciencia e idiomas.
Asimismo, el consejero indicó que el equipo que dirige está trabajando con los distintos agentes de la comunidad educativa en propuestas que supongan un incremento de la autonomía de los centros educativos, los cuales podrán adecuar la carga lectiva de las asignaturas en función de las necesidades de los alumnos.
Sánchez destacó que «planteamos que nuestro centros educativos dispongan de entre dos y cuatro horas semanales por nivel para determinar la carga lectiva de las materias a impartir. Asimismo, promoveremos pruebas de evaluación, como establece la ley, para evaluar los resultados y que los centros sean capaces de establecer medidas correctoras para mejorar la calidad de la educación y los resultados de los alumnos».
Además, el consejero de Educación expuso una de las prioridades de la Consejería como es 'La estrategia regional de plurilingüismo', que busca como objetivo que los escolares obtengan en Primaria el nivel de inglés equiparable al nivel A2 el Marco Común Europeo de Referencia para las Lenguas; y el nivel B1 en Educación Secundaria Obligatoria.
Implicación de toda la comunidad educativa
En la ponencia también se abordó la necesidad de la implicación de los padres y madres en la educación de sus los alumnos y el apoyo y respeto a la labor de los docentes como clave para la mejora de la calidad educativa. «La mejora de la calidad de la educación debe ser un trabajo conjunto de todos, basado en la confianza mutua, la evaluación continua y el esfuerzo», concluyó el consejero.
Para este fin, la Comunidad trabaja en la mejora de la formación de los docentes con distintas iniciativas y la renovación del itinerario y catálogo de esta formación para ampliar los conocimientos y habilidades de maestros y profesores

http://www.laverdad.es/murcia/20140121/local/region/enriquecimiento-curricular-201401211704.html

miércoles, 9 de abril de 2014

Comienzo del curso ‘Emprendiendo en las aulas: cómo trabajar proyectos de emprendimiento social en primaria’ en el colegio Sagrados Corazones

33 docentes acuden al curso organizado por la Mancomunidad de Municipios Altamira-Los Valles con el apoyo de la Obra Social " La Caixa".  

Puente San Miguel, 09.04.2014 


Paloma Martínez Peña, Licenciada en Psicopedagogía y diplomada en Magisterio, y Laura Gutiérrez Santiso, Licenciada en Pedagogía y Antropología, son las encargadas de impartir el curso.
Laura Gutiérrez Santiso impartiendo la primera sesión del curso en el Colegio Sagrados Corazones.

http://www.mancomunidadaltamiralosvalles.es/index.php/noticias/mancomunidad/200-comienzo-del-curso-emprendiendo-en-las-aulas-como-trabajar-proyectos-de-emprendimiento-social-en-primaria-en-el-colegio-sagrados-corazones



33 docentes del colegio Sagrados Corazones de Sierrapando participan a partir de hoy en el curso ‘Emprendiendo en las aulas. Cómo trabajar proyectos de emprendimiento social’

Se trata de un curso, puesto en marcha desde la Mancomunidad de Municipios Altamira-Los Valles, en el que adquirirán las herramientas necesarias para fomentar entre el alumnado una cultura emprendedora con visión de justicia social.  

Puente San Miguel, 08.04.2014 

A partir de esta tarde y hasta el próximo mes de junio, 33 docentes del colegio Sagrados Corazones de Sierrapando participarán en el curso ‘Emprendiendo en las aulas. Cómo trabajar proyectos de emprendimiento social en primaria’ puesto en marcha por la Mancomunidad de Municipios Altamira-Los Valles con apoyo de la Obra Social ‘La Caixa’. Pese a que, tal y como reza en el título del curso, está enfocado al alumnado de primaria, debido al interés suscitado entre el profesorado, se ha ampliado también a profesores y profesoras de infantil y secundaria.

La filosofía del curso –que será eminentemente práctico- es la de dotar al profesorado de herramientas para el fomento de la cultura emprendedora en el aula desde una perspectiva de justicia social. Parte de la idea de que es necesario favorecer dicha cultura desde edades tempranas, así como las habilidades asociadas a ella: creatividad, iniciativa, responsabilidad y capacidad para asumir y afrontar riesgos, entre otras.

Según las docentes del curso, Laura Gutérrez Santiso y Paloma Martínez Peña, los centros educativos han de ser espacios en los que se brinde al alumnado la oportunidad de vivir pequeñas experiencias de emprendimiento vinculadas al compromiso social y medioambiental para que en el futuro sean capaces de emprender proyectos más ambiciosos.

El curso se desarrollará a lo largo de diez horas y en él se abordarán cuestiones como: ‘¿Qué es el emprendimiento?’, ‘Aprender a emprender’, ‘Comunicar’, ’Sostenibilidad de la iniciativa’, ‘Evaluación e impacto del proyecto’.